


Acerca de María de las Mercedes
En un principio no entendía el porque los Maestros, esos seres de luz que siempre nos acompañan, querían que fuera yo el que explicara quien era María de las Mercedes, ¿Por qué yo?, ¡¡¡Que responsabilidad!!!, pero en fin; si ellos habían decidido que fuera yo, ellos sabían porque.
Después de meditarlo un tiempo empecé a recordar como la había conocido; y claro, tenían razón los maestros al querer que fuera yo; porque recordando todo me di cuenta de que realmente era un fiel ejemplo de cómo por medio de las terapias psico-espirituales con la guía y la ayuda que nos dan los maestros a través de María de las Mercedes una persona podía, no sólo recuperar su salud; sino también cambiar su vida y enfilarla de nuevo hacia el camino original, el que programó al encarnar de nuevo en esta vida.
Pero ¿Quién es María de las Mercedes? Con el pasar de los años puedo decir que es un ser lleno de paz, de amor y de una profunda vocación de ayuda hacia sus semejantes. Es una persona extremadamente sensible; y esta dispuesta siempre a dar su ayuda a todos los que llegan a ella buscando su guía.
Yo la conocí hace unos diez años, cuando estaba pasando por uno de los peores momentos de mi vida; y realmente fue importante y de mucho valor para mi la ayuda que recibí de ella. En ese tiempo me encontraba afrontando fuertes problemas de salud, emocionalmente me encontraba muy afectado. Un día mi madre me dijo que conoció a una persona muy especial que posiblemente me podría ayudar. En un principio me negué a esa posibilidad, pero su insistencia me hizo acceder a pedir una cita con ella, no tenia nada que perder y al cabo de una semana estaba sentado frente a ella. Hola, mucho gusto, me dijo, que te trae por aquí... fueron sus primeras palabras y la verdad que me impresiono la paz que irradiaba ese ser que acababa de conocer. Me explicó que ella trabajaba canalizando la información que sus maestros le indicaban y hacía imposición de manos para aplicar energía si el caso lo ameritaba y si sus maestros así se lo indicaban. Después de escucharla sencillamente le dije que estaba bien y empezamos la terapia comentándole algunas de las cosas que me venían ocurriendo desde hacia varios años. Ella comenzó a explicarme lo que era la energía, como funcionaba quien era yo como alma y porque me estaba pasando todo lo que venía experimentando desde hacía ya un tiempo, me dijo que los maestros querían que yo supiera algunas cosas relacionadas con mi salud y como podía hacer para sanarme; tambien me explico en detalle lo que “sugerían” los maestros para ayudarme a solucionar mis problemas.
Al terminar la terapia, (1 hora aprox.) yo me sentía totalmente diferente, era como si me hubieran quitado todos mis problemas de encima aunque sabía que todavía estaban allí; pero todo radicaba en que después de lo que me había dicho ella , me daba cuenta que estaba viendo todo desde una perspectiva muy diferente, parecía que me hubieran regalado una dosis nueva de fortaleza, de paz y de amor a las cosas, que antes no tenía; sencillamente me había contagiado todo eso que ella irradiaba unido también a que los Maestros me habían empezado a limpiar ciertos bloqueos energéticos que yo tenía y que era necesario remover.
Una semana después los problemas de salud que eran producto de una profunda crisis emocional habían empezado a mejorar y poco a poco fui recuperando mi salud. Trabajé duro por resolver mis problemas tal como me lo había sugerido ella con la guía de sus maestros; y en unos meses mas me di cuenta que mi vida había cambiado por completo, la guía que había recibido ese día y en los días sucesivos me habían ayudado a encaminarme nuevamente en la vida hacia el rumbo correcto, hacia lo que había venido a hacer en esta vida; hacia mi misión espiritual.
Una de las cosas que me dijo ella fue cual era mi misión en esta vida, la programación que había venido yo a cumplir aquí cuando decidí encarnar; y ciertamente era así. Años atrás antes de que me empezaran los problemas que me hicieron salirme de mi camino, recuerdo ya mi inquietud por ayudar a la gente que estaba a mi alrededor, recuerdo haberle impuesto manos a personas que padecían dolores sin saber realmente lo que hacia, pero si que se sentían mejor después de imponerles las manos y todo eso me lo recordó ella, María de las Mercedes en una de sus terapias.
Seguí frecuentando a María de las Mercedes pero ya con otras inquietudes, quería saber como podía hacer yo para aprender todo lo relacionado con la energía, con los maestros, quería que me enseñara todo lo que ella ya tenia en conocimiento, quería recuperar mi programación original, quería seguir trabajando para ayudar a los demás y si se podía y correspondía empezar a ayudarla a ella para que muchas otras personas se beneficiaran de la ayuda que ella y sus maestros prestaban de una forma humilde y desinteresada; y así empezó una bella amistad con ese ser tan espiritual. Poco tiempo después los maestros nos dijeron que en nuestra programación estaba continuar un camino de ayuda a los otros guiándolos y enseñándoles todo lo relacionado con la energía, los Maestros y Dios; suministrándoles las herramientas para que todos los que tuvieran el deseo de sanarse lo pudieran hacer; siempre y cuando trabajaran concientemente en su sanación y les correspondiera según sus programaciones.
A raíz de todo eso, pasé posteriormente, a ser socio también con sus padres Mercedes y Eduardo, con su esposo Roberto y su hija María Mercedes, de Pronthob; una compañía que nos ha ayudado a cumplir mejor con nuestro propósito de ayuda hacia los demás; y hoy en día mas que en una sociedad, me siento parte de una gran familia que gracias a Dios y a los Maestros nos hemos vuelto a encontrar de nuevo en este aquí y en este ahora.
¿Y quien es entonces María de las Mercedes?, tal vez una de las frases que mejor la describa a ella es la siguiente: “UNA DOCENTE DE PROFESIÓN Y UNA SANADORA POR DEVOCIÓN...”
José Manuel Rodríguez
Sanador del Grupo